
Hay noches que se quedan grabadas en la memoria por la magnitud de lo que representan. En 2012, tuve el inmenso honor de ser la animadora oficial de la fiesta de promoción de los nuevos médicos de la Universidad del Zulia (LUZ). Fue una producción impecable de la mano de Grados de Venezuela, pero lo que hizo que esta velada fuera verdaderamente histórica fue contar con la energía arrolladora de Oscar D’León sobre el escenario.
Un escenario de altura en Maracaibo
Como locutora y animadora, presentar un evento de esta categoría requiere una preparación minuciosa. No solo estábamos celebrando la culminación de una de las carreras más exigentes en la universidad más importante de la región; estábamos creando una experiencia de vida para cientos de graduandos y sus familias.
Trabajar con Grados de Venezuela me permitió enfocarme en lo que mejor sé hacer: conectar con la audiencia. Mi rol fue conducir el hilo emocional de la noche, desde el solemne brindis de honor hasta el momento en que la etiqueta dio paso a la celebración más pura.

El momento cumbre: presentando a «El Sonero»
Presentar a una figura de la talla de Oscar D’León es un reto que cualquier comunicador sueña. La adrenalina de anunciar su entrada y ver cómo la energía del salón se transformaba fue una lección magistral de espectáculo.
- Manejo de tiempos: Coordinar la transición entre el protocolo académico y el show en vivo del «Sonero del mundo» exigió una sincronización perfecta con el equipo de producción.
- La voz del Zulia: Sentir el respaldo de los nuevos médicos y sus invitados mientras guiaba la noche fue testimonio del poder de la comunicación en vivo.
- Sabor y excelencia: Ver a los graduandos celebrar sus títulos al ritmo de «Llorarás» mientras yo mantenía el ritmo de la animación fue, sin duda, uno de los puntos más altos de mi trayectoria en eventos masivos.

Una noche de éxitos compartidos
Esta experiencia con la promoción de medicina de LUZ 2012 reforzó mi convicción de que la animación es un arte de servicio. Mi voz fue el puente entre el esfuerzo de años de estudio y la recompensa de una noche de gala inolvidable.
Agradezco profundamente a la Universidad del Zulia y a Grados de Venezuela por permitirme ser la voz de un evento donde la excelencia académica y la cultura musical venezolana se dieron la mano de forma tan espectacular.